Cargando contenido

Cine


LesGaiCineMad 2017: «Best. Partee. Ever.», «Baka Bukas» & «Screwed»2017
29
Oct

LesGaiCineMad 2017: «Best. Partee. Ever.», «Baka Bukas» & «Screwed»

Las relaciones entre los presos de una cárcel de filipinas en «Best. Partee. Ever.», la difusa frontera entre el amor y la amistad en «Baka Bukas» y la toma de conciencia de la orientación sexual de un adolescente en «Screwed» son tres de los relatos que nos invitan a la reflexión en los primeros días de LesGaiCineMad.

Por Luis M. Álvarez


¡Compártelo!




Estaba claro que tras un comienzo tan potente con 120 pulsaciones por minuto, era difícil mantener el listón tan alto, pero, al menos, las primeras sesiones de la 22ª edición de LesGaiCineMad sí han presentado relatos interesantes que nos empujan a la reflexión, estando la mayoría basados en historias personales de sus propios autores. Me habría gustado asistir a la proyección de Apricot Groves (Pouria Heidary Oureh, 2016, Armenia) y The feels (Jenée LaMarque, 2017, EE.UU.), así como al encuentro y proyección por aulas arco iris de acoso escolar y LGBTfobia o al coloquio tras la proyección del documental Mujeres (Ismael Márquez, 2017, España) en el Espacio Vecinal de Arganzuela, pero me he tenido que conformar con dos películas de la sección Panorama y una de la sección oficial, además de un curioso cortometraje.

Best. Partee. Ever. (HF Yambao, 2016, Filipinas)

Presentada en la sección Panorama, el propio director artístico del festival, Miguel Lafuente, nos introduce a Best. Partee. Ever. ubicándonos en un relato que tiene vínculos con Orange is the new black y Vis a vis, lo que unido a que se trata de un película filipina me lleva a pensar inmediatamente si reflejará la encarnizada guerra contra la droga que emprendía su presidente, Rodrigo Duterte. Salvando las distancias, lo cierto es que ambas percepciones quedan reflejadas en una obra que si bien se desarrolla pocos años antes de que Duterte fuera elegido presidente, sí constata el problema que la droga supone para el país. Se trata del debut como director de HF Yambao a partir de un guion de Honeylyn Joy Alipio, colaboradora asimismo de uno los cineastas filipinos más internacionales, Brillante Mendoza, contando con un conocido actor y modelo de Manila, JC de Vera, como protagonista.



Me van a perdonar, pero no me ha quedado claro si a pesar de ser de buena familia, Mikey es también camello o si simplemente es víctima de la coyuntura al ser pillado con una gran cantidad de droga para celebrar su cumpleaños con sus amigos. El caso es que termina en la cárcel, a la espera de la resolución de un juicio que se prolonga a lo largo de tres años. Ante tal demora, en lugar de sucumbir a la crudeza de presidio, consigue hacerse con el respeto de los demás reos, contando con la ayuda de un amante protector, primero, y de los contactos de su padre, después. Tal es así, que una vez supera su cautiverio, parece echar de menos el ambiente penitenciario, lo cual no es de extrañar porque da la impresión de que la fiesta a la que alude el título sea, efectivamente, el tiempo que pasa en la cárcel, en una celda repleta de gays y transexuales con rienda suelta para relacionarse como y con quien les plazca, siendo su mayor preocupación la transmisión de ETSs que combaten con una política de concienciación. La misma en la que fracasa actualmente Dutarte al mando del país que tiene una mayor índice de crecimiento de enfermos de VIH en Asia, una lacra que también queda reflejada en el relato.

Baka Bukas (Samantha Lee, 2016, Filipinas)

El sábado llegué para colarme al breve coloquio de La maldita primavera (Marc Ferrer, 2017, España), una excéntrica película de ciencia ficción con vínculos con La llamada (Javier Calvo & Javier Ambrossi, 2017, España), protagonizada por la bada Papa Topo, que cuenta con la actuación especial de la inefable Mónica del Raval, quien quedara inmortalizada en aquel maravilloso documental de Frances Betriu. Director, guionista y actores principales estaban en la sala para contestar las preguntas del público, como también los responsables del corto Cachitos (Jordi Núñez Navarro, 2017, España). La segunda sesión comenzaba, de nuevo con un corto, Violet & June (Linnea Ritland, 2017, Canadá), que siendo quizás ingenuo en su contenido, resulta muy original en su continente, resultando un trabajo sencillo y bastante fresco que sirve como perfecta introducción de Baka bukas, primer largometraje como guionista y directora de Samantha Lee.



Incluida en la sección oficial, Lee parte de sus propias experiencias personales para explorar la difusa frontera entre el amor y la amistad, que puede igualmente conducir a una cierta confusión para una persona que no tenga clara su orientación sexual. La duda se establece igualmente en sentido inverso, porque aunque se produzca el contacto carnal, siempre queda la duda de si se ha producido por confusión emocional o por una verdadera inclinación homosexual. Dudas perfectamente transmitidas por sus dos protagonistas, Jasmine Curtis y Louise de los Reyes, en un relato que refleja lo difícil que sigue siendo desarrollar personajes abiertamente homosexuales en canales destinados al público masivo, como es el televisivo, incluso en un país que hacía diputada el año pasado a Geraldine Roman, la primera transexual del Congreso de Filipinas.

Screwed, Nils-Erik Ekblom, 2017, Finlandia)

Con una película de tan sugerente título terminaba las proyecciones del sábado. Ópera prima de su director, Nils-Erik Ekblom, a su vez guionista, director de fotografía y productor, junto con su otro guionista, Tom Norrgrann, quienes tiran ambos de sus propias relaciones personales para desarrollar un relato en el que su protagonista termina por confirmar su orientación sexual cuando conoce a un joven impulsivo y seguro de sí mismo, quien a la vez también puede ser misterioso y desconcertante, lo que se le puede perdonar cuando conoces a su madre y, sobre todo, a su hermana. La película quizás tenga una de las mejores salidas del armario que haya visto, resultando un tanto amarga al enfrentar a un personaje que vive su sexualidad de una manera libre e instintiva y otro que, probablemente por haber estado tanto tiempo viviendo una fachada, sigue ligado al concepto heterosexual de las relaciones personales. Dos modelos de personas opuestos que, sin embargo, han tenido que hacer frente al bullying escolar, resolviéndolo cada uno de ellos de diferente manera.



Fotos

¿Te ha resultado interesante?

Los documentos que marques como interesantes quedarán guardados en tus Favoritos. ¡No te pierdas lo que más te interesa y tenlo siempre a mano!


0
 
0

Tu opinión importa

Escribe tu opinión

Para poder comentar este artículo tienes que identificarte como usuario del portal. Si aún no estás registrado puedes crear tu cuenta gratis en menos de un minuto.