Los testigos, de André Techiné

 | Cine en Universo Gay

0811200713:22 Los testigos, de André Techiné Por Rosi Legido

Los testigos, de André Techiné

En Francia no hay muchas películas sobre SIDA por eso André Techiné ha querido hablar de ello en su filme Los Testigos. Podría ser un documental porque investigación no le falta, pero tiene estética y guión de largometraje.

Comparte este documento Enviar esta noticia Sin Armarios Yahoo Etikedo Menéame Fresqui Digg Del.icio.us Blinklist Technorati

Los testigos es una vuelta a los 80 con la libertad sexual que permitía a las personas probar relaciones sexuales de manera armoniosa sin cuestionarse sobre sentimientos de culpa o vergüenza; pero también los primeros años en los que el SIDA irrumpió en muchas vidas. Dice su director que la idea es demostrar cómo afecta a la sociedad en general y no sólo a quien lo padece.

Un joven del sur de Francia, Manu (Johan Libéreau), visita París con su hermana Julie (Julie Deperdieu), donde entablará amistad con Adrien (Michel Blanc), un adinerado hombre maduro que queda prendado de sus encantos. Como amigo le hará entender la vida de otra manera y le presenta a Sarah (Emanuelle Bert) y Mehdí (Sami Bouajila), una joven pareja liberal con la que descubrir nuevos mundos. No es la primera vez que Techiné recurre al tema de la homosexualidad para contarnos historias no exentas de conflictos. Los Testigos aborda el tema de la fidelidad, los romances, la bisexualidad, los tabús y se cuestiona lo políticamente correcto e incorrecto.

El cineasta francés refleja abiertamente los sentimientos humanos, la soledad en pareja, los miedos y las pasiones; sin interesarse únicamente en la orientación sexual de cada individuo.

Sin ser una película de denuncia social, pretender recordar aquellos años en los que el SIDA era aún una enfermedad desconocida, para que no olvidemos cómo en la actualidad sigue afectando a muchas personas. Los testigos recuerda y conmueve sin artificios. Un canto a la vida y al disfrute de las posibilidades que brinda. Tal vez el secreto de Techiné sea hacer sólo películas en las que cree.




Tu opinión importa