AFTER: La última parada
| Cine en Universo Gay
2009
12
Oct
AFTER: La última parada
Por Ariel Alan
“Es la última parada, el último bar abierto. El final del trayecto”. En esta película, tres amigos se reencuentran y emprenden un viaje hacia el corazón de la noche, donde todo es posible.
Las vidas de Manuel, Ana y Julio, amigos desde la adolescencia, son una impostura. Pese a estar muy cerca de los cuarenta años y haber alcanzado todo aquello que la sociedad dice que les haría felices, buscan desesperadamente una solución para su soledad e insatisfacción. Sus vidas se cruzan una noche de verano en la que vuelven a encontrarse después de un año, y juntos emprenden un viaje hacia el corazón de la noche: sexo, droga, alcohol y excesos; una huida a la adolescencia como única forma de eludir la realidad.
AFTER, película protagonizada por Guillermo Toledo, Tristán Ulloa y Blanca Romero, escrita por Rafael Cobos y dirigida por Alberto Rodríguez ("7 Vírgenes"), se estrena el próximo 23 de septiembre. El largometraje está incluido en la sección oficial del IV FESTIVAL INTERNACIONAL DE ROMA, conviertiéndose en la primera película española que compite en esta muestra internacional.
“A veces tienes muy claro que una película parte de un hecho o una anécdota concreta, quizás de una imagen concreta. AFTER tiene un origen difuso, parte de un pensamiento. Decía Ribeyro que la madurez es una impostura, un invento de los adultos para justificar y explicar su mundo. Esta cinta trata de cómo afrontan tres personajes esa impostura”, explica el realizador Alberto Rodríguez. “Trata de personajes tratando de comportarse con normalidad en un mundo que no comprenden. Huyendo hacia la adolescencia, tratando de hacer las cosas que hacían cuando eran adolescentes y la vida aún era despreocupada y emocionante. Cuando la vida aún les parecía una sorpresa continua”, agrega. “Habla también de gente que se siente estafada con lo que le habían contado que iba a ser la vida. Dolida por haber llegado a conseguir muchas cosas, supuestos deseos importados, quizás ni siquiera propios, que se han cumplido y que no han traído la felicidad. Por el contrario, han traído dolor, incomunicación y una profunda sensación de soledad. En esta sociedad hay una auténtica defensa de la juventud como un bien supremo, sobrevalorado, y en cuyo interior reside parte de la felicidad. Es más, la propuesta de esta sociedad en muchas ocasiones es mantenernos: independientes, guapos, altos, libres, triunfadores, decididos... Y muchas veces, al mismo tiempo: ejemplares padres y madres de familia, felices maridos y esposas, oficinistas responsables y futbolistas de prado de cuento, princesas metropolitanas... Toma un refresco y siente el sol corriendo por tus venas. Hazte un seguro y se libre. Compra una colonia y tus sueños se harán verdad. Cualquier día venderán un Audi con la canción de Dylan “Forever Young” y alguien lo comprará y creerá haber comprado una máquina del tiempo, un pasaporte hacia una segunda juventud”, ironiza.
LOS PERSONAJES
- Manuel (Tristán Ulloa): Todo el mundo tiene un fantasma. El fantasma de Manuel lo visita con frecuencia. De noche, cuando conduce camino a casa de vuelta del trabajo, el tipo que pudo-haber-sido-y-nunca-será viene a sentarse en el asiento del copiloto y siempre pregunta lo mismo: por qué. Eso es lo jodido del asunto.
- Julio (Guillermo Toledo): Vive en hoteles y duerme poco. Pero no importa. Siempre hay gente en los recibidores de los hoteles. Puede conversar de lo que sea. Aunque no quiera o no sepa o sea incapaz de llegar al corazón del asunto. Le pasa con todo. Si le preguntaras por los zapatos ―ahora que dialoga con un representante de aceites―, o la camisa, o el cinturón, estoy seguro de que sabría decirte su precio exacto. No el valor. Porque ése es Julio; el mismo que cuando se despide de ti ―si eres tú el representante de aceites― en el ascensor, porque él prefiere subir por las escaleras y dilatar el momento, evita recordar el motivo que una vez más le llevó a dejar encendida la televisión de su habitación antes de salir de casa. Siempre un hotel.
- Ana (Blanca Romero): Son las cinco de la mañana. Hay una chica borracha en un puente. Se ríe a carcajadas. Va descalza. Es imposible retirar la vista de su sonrisa. Lleva un vestido que se descuelga de un hombro y una sandalia en la mano. La chica se acerca a la balaustrada, saca medio cuerpo del puente y lanza la sandalia con todas sus fuerzas al agua. Tiene 36 años, pero disfruta como una niña. No sé si haría lo mismo si no la estuviera mirando. Mañana, cuando se levante, pensará que todos los cuentos que le contaron de pequeña son una mierda y que aquí no valen. Por descontado que no se acordará de nada. Aunque se acuerde.
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Una peli de las que ya hacia falta en españa.
Por tolerante681 - 12/10/2009 20:06
Alberto Rodríguez de los mejores directores de nuestro país.
FELICIDADES!
Dice ser gloria - 15/10/2009 20:52
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